Así influye el bajo deseo sexual en las relaciones de pareja

El sexo es muchas veces el motor dentro de las relaciones de pareja, la buena química en la cama puede sumarle muchos puntos a cualquier relación. Pero esta química no dura para siempre, con el paso del tiempo y la rutina el deseo se puede ver disminuido.

A veces las causas no son solo psicológicas, sino que el organismo deja de producir deseo por ciertas costumbres o alimentos que ingerimos. Aunque las causas sean diversas, las consecuencias en muchos de los casos son las mismas.

¿Qué puede pasar?

Posiblemente en un primer momento no haga ruido en la relación, se entienda que las responsabilidades lentamente van desplazando la cama, se puede pensar que es momentáneo, solo una pausa en la intimidad mientras bueno pasa la presión. Tal vez algunos días se encuentren de nuevo y llegue el pensamiento que todo va a mejorar, pero pasan los días y cada vez estos encuentros son más esporádicos.

El tiempo sigue pasando y en vista que los encuentros cada vez son menores, llega el descuido de la apariencia, porque, ya no pasa nada en la cama. Y así lentamente se apaga esa llama. Y es donde se acoplan a una rutina excluyendo la parte sexual, se convierte en una relación casi de amistad.

Pero excluir la vida sexual en una pareja, es casi como acabar con la misma. El sexo es un factor importante, ese deseo que nos despierta nuestro compañero de vida, lo hace sentir especial, además funciona para demostrar cariño. Sobre todo, en parejas que sean estables y lleven mucho tiempo juntas la permanencia del deseo es una reafirmación del compromiso que conlleva estar juntos.

El deseo tanto como el amor son necesarios en las relaciones de pareja, son como la sal y la pimienta, hacen que toda la comida tenga un mejor sabor.

¿Qué entendemos por sexualidad responsable?

Podemos pensar que la sexualidad responsable solo tiene que ver con la parte mecánica, es decir el acto en sí, que con la protección en el momento estamos siendo responsables, pero nada más alejado de la realidad.

La sexualidad responsable tiene que ver con muchos más factores, como los factores económicos, sociales y psicológicos de nosotros y de la otra persona. La responsabilidad antes, durante y después del acto son factores que debemos tomar en cuenta dentro de la sexualidad sana.

Sobretodo cariño

Para establecer una relación sexual que sea satisfactoria en todos los sentidos, necesitamos un ingrediente fundamental y este es el cariño por la otra persona, partiendo de esta base lo demás se hará más fácil.

Los demás factores responden a un por qué deseamos realizar el acto, y saber si al hacerlo le estaremos haciendo daño a esa otra persona que queremos. Ser responsable de nuestra sexualidad, también pasa por temas de higiene corporal y de apariencia.

Si queremos que la otra persona esté dispuesta, no podemos imponernos, tenemos que crear ese deseo. Dentro de la sexualidad responsable se encuentra entender a nuestra pareja y en ciertos casos ceder. A veces esa persona no querrá realizar el acto y saber aceptar un no  es necesario, como también puede pasar que nuestra pareja quiera y nosotros no, a lo cual podemos negarnos o intentar complacerla.

Si bien al principio dijimos que no todo es la protección durante el acto, es innegable que la misma es importante, no solo en cuanto a concebir una nueva vida, sino a enfermedades o patologías que pueda tener nuestra pareja. Cuidarnos a nosotros, es una forma de cuidar al otro y al mismo tiempo cuida lo más preciado que es nuestra relación.

La sexualidad es disfrute, pero no por eso esta exenta de riesgos o responsabilidades las cuales debemos afrontar siempre con cariño por nuestra pareja y con nuestros valores.