Así influye el bajo deseo sexual en las relaciones de pareja

El sexo es muchas veces el motor dentro de las relaciones de pareja, la buena química en la cama puede sumarle muchos puntos a cualquier relación. Pero esta química no dura para siempre, con el paso del tiempo y la rutina el deseo se puede ver disminuido.

A veces las causas no son solo psicológicas, sino que el organismo deja de producir deseo por ciertas costumbres o alimentos que ingerimos. Aunque las causas sean diversas, las consecuencias en muchos de los casos son las mismas.

¿Qué puede pasar?

Posiblemente en un primer momento no haga ruido en la relación, se entienda que las responsabilidades lentamente van desplazando la cama, se puede pensar que es momentáneo, solo una pausa en la intimidad mientras bueno pasa la presión. Tal vez algunos días se encuentren de nuevo y llegue el pensamiento que todo va a mejorar, pero pasan los días y cada vez estos encuentros son más esporádicos.

El tiempo sigue pasando y en vista que los encuentros cada vez son menores, llega el descuido de la apariencia, porque, ya no pasa nada en la cama. Y así lentamente se apaga esa llama. Y es donde se acoplan a una rutina excluyendo la parte sexual, se convierte en una relación casi de amistad.

Pero excluir la vida sexual en una pareja, es casi como acabar con la misma. El sexo es un factor importante, ese deseo que nos despierta nuestro compañero de vida, lo hace sentir especial, además funciona para demostrar cariño. Sobre todo, en parejas que sean estables y lleven mucho tiempo juntas la permanencia del deseo es una reafirmación del compromiso que conlleva estar juntos.

El deseo tanto como el amor son necesarios en las relaciones de pareja, son como la sal y la pimienta, hacen que toda la comida tenga un mejor sabor.

Matrimonio sin hijos, cuando uno de los dos no lo desea

Tomar el paso del matrimonio es siempre complejo, pero que pasa cuando uno de los dos desea el matrimonio sin hijos. Podemos descartar, si bien es importante, los motivos físicos o biológicos para este comportamiento.

Otros factores que podemos tomar en cuenta es el tiempo, es decir el momento en el cual se plantea traer al mundo a un nuevo ser, tal vez uno de los dos no considera que sea un buen momento para hacerlo y prefieran un matrimonio sin hijos.

Otros factores

Desempeño laboral: si bien un hijo es una gran alegría, es innegable que necesita su tiempo y un espacio. Y si alguno de los dos no siente que sea el momento ya que su carrera profesional necesita por ahora tener un papel central se debe entender.

Inexperiencia: el miedo también puede ser un factor más importante a la hora de no querer tener un hijo. No saber cómo comportarse, o cómo actuar frente a situaciones que se saben inciertas.

Antes de cualquiera de las opciones, es necesario que dentro del matrimonio se tenga una buena y sana comunicación, que este tema no sea un punto de quiebre, sino un punto de unión. Un hijo es no solo una gran alegría, sino también, una gran responsabilidad y ambos deben estar preparados para afrontarla.

Llegar a un acuerdo dentro de la relación y respetarlos, esperar el momento adecuado para dar la vida o tal vez ir ejercitando la responsabilidad de la pareja de otras maneras como con la crianza de una mascota. Esto para inyectar seguridad en la relación y la confianza.

Reiteramos que lo primordial dentro de todo es la comunicación, dejar en claro los puntos de vista y respetar los otros serán el pilar para la crianza del hijo de ambos, ya que si se quiebran solo lograrán tener una relación poco saludable.

¿Qué entendemos por sexualidad responsable?

Podemos pensar que la sexualidad responsable solo tiene que ver con la parte mecánica, es decir el acto en sí, que con la protección en el momento estamos siendo responsables, pero nada más alejado de la realidad.

La sexualidad responsable tiene que ver con muchos más factores, como los factores económicos, sociales y psicológicos de nosotros y de la otra persona. La responsabilidad antes, durante y después del acto son factores que debemos tomar en cuenta dentro de la sexualidad sana.

Sobretodo cariño

Para establecer una relación sexual que sea satisfactoria en todos los sentidos, necesitamos un ingrediente fundamental y este es el cariño por la otra persona, partiendo de esta base lo demás se hará más fácil.

Los demás factores responden a un por qué deseamos realizar el acto, y saber si al hacerlo le estaremos haciendo daño a esa otra persona que queremos. Ser responsable de nuestra sexualidad, también pasa por temas de higiene corporal y de apariencia.

Si queremos que la otra persona esté dispuesta, no podemos imponernos, tenemos que crear ese deseo. Dentro de la sexualidad responsable se encuentra entender a nuestra pareja y en ciertos casos ceder. A veces esa persona no querrá realizar el acto y saber aceptar un no  es necesario, como también puede pasar que nuestra pareja quiera y nosotros no, a lo cual podemos negarnos o intentar complacerla.

Si bien al principio dijimos que no todo es la protección durante el acto, es innegable que la misma es importante, no solo en cuanto a concebir una nueva vida, sino a enfermedades o patologías que pueda tener nuestra pareja. Cuidarnos a nosotros, es una forma de cuidar al otro y al mismo tiempo cuida lo más preciado que es nuestra relación.

La sexualidad es disfrute, pero no por eso esta exenta de riesgos o responsabilidades las cuales debemos afrontar siempre con cariño por nuestra pareja y con nuestros valores.

¿Hay diferencias entre la intimidad del matrimonio y la del noviazgo?

Una respuesta rápida podría ser decir que sí, pero eso es algo obvio, lo importante es saber las causas de este cambio entre la intimidad del matrimonio y el noviazgo pueden ser varias.

El matrimonio puede ser una etapa confusa, en su mayoría feliz. Ahora vienen más responsabilidades, un cambio de rutina, compromisos que antes no existían, como los hijos o deudas compartidas, pero cómo afecta esto nuestra intimidad.

Es complicado

La rutina, esa palabra que representa todas esas actividades necesarias para el día a día pero que lentamente nos hacen olvidar a la persona que tenemos a nuestro lado. Damos por sentado que el otro siempre estará con nosotros y siempre nos querrá, porque eso es lo que nosotros hacemos, aunque cómo puede saberlo si no se lo demostramos.

El trabajo, los niños, las deudas importantes cuestiones que lentamente hacen que esa llama que alguna vez nos unió a nuestro conyugue, se apague poco a poco. Por eso es necesario que esa llama se reanime la intimidad del matrimonio.

Las formas de hacerlo son variadas, nadie conoce más a su pareja que nosotros y sabemos lo que le gusta y lo que no. Pero algunos trucos siempre son de utilidad.

Antes de pasar a la intimidad, se necesitan juegos previos, mensajes de texto a lo largo del día, alguna carta antes de irte o dejar algún mensaje . Ir creando intriga sobre lo que puede pasar cuando se reencuentren, eso mantendrá alerta y expectante a nuestra pareja.

Retomar lo impredecible de la intimidad del noviazgo, además de admirar el cuerpo de nuestra pareja, alagar sus atributos, hará que se sienta más a gusto y la intimidad sea mucho más placentera. Algo importante es comprender que la intimidad no es solo sexo, también pasar momentos a solas, que sean emocionalmente ricos es sumamente importante.

La pena corporal, también se siente en la pareja.

Desnudarse siempre es complicado, muchas personas suelen experimentar pena corporal al verse en un espejo, si a esto le sumamos que es lo que puede pensar nuestra pareja, se hace más complicado.

Desnudarnos ante nuestra pareja no siempre tiene que ver con un acto sexual, muchas veces tiene que ver con la confianza mutua que debe existir. Pero ¿por qué sentimos pena corporal al hacerlo?

Factores de la pena corporal

Inseguridad: este podría ser el gran factor que nos impide mostrarnos, pero siempre debemos recordar que no estamos solos, nuestra pareja siente lo mismo y debemos acompañarnos.

Desconfianza: a veces solemos pensar por el otro y eso produce situaciones que solo han pasado en nuestros pensamientos. Debemos confiar en nuestra pareja, ya que por algo estamos con el o ella.

Falsos conceptos: los medios sociales pueden crearnos expectativas sobre nuestros cuerpos que no son sanas. A veces es mejor no guiarnos de esos modelos casi imposibles.

La pena corporal que podemos sentir es normal, no debe ser un tema de fractura, mas bien debe ser un tema de unión dentro de la pareja. Debemos pensar que nuestra pareja siente la misma pena y de esta manera juntos poder superarla.

Si bien es complicado, lo primero que tenemos que tener en una relación es confianza, al final después de nuestra familia, es nuestro compañero quien va estar en todos nuestros momentos.

La confianza en la pareja se debe trabajar siempre, no solo en momentos importantes como la denudes, debemos siempre estar conscientes que nuestro acompañante de vida necesita tanto como nosotros sentirse apoyado.

El cuerpo como lo primero que mostramos es vulnerable, la pena corporal que sentimos es común, queda de nuestra parte poder trabajar en disminuirla en compañía de nuestra pareja y de esa manera generar una convivencia sana además de una vida intima saludable.

Rutinas de ejercicios para escapar de la cotidianidad

El tiempo de calidad que pasamos con nuestra pareja se ve amenazado, por eso te traemos varias rutinas de ejercicios en pareja.

Hacer rutinas de ejercicios en pareja ayuda a tener una convivencia más sana, estaremos haciendo dos cosas que son saludables para la relación, una es compartir momentos de calidad y la otra estaremos mejorando nuestra condición física y a veces hasta nuestra condición estética

Rutina de ejercicios para brazos

Flexiones con aplauso: para hacer esto necesitan estar uno frente al otro y coordinar sus movimientos, ya que tienen que bajar al mismo tiempo y al subir dar un aplauso coordinado. Este ejercicio trabaja la coordinación de la pareja.

Flexiones sobre plancha: en este ejercicio uno de los participantes se pondrá en posición de plancha, es decir, como si fuera a realizar una flexión. El otro se colocara en esa misma posición sobre la espalda de su compañero y realzara las flexiones.

Rutina para piernas

Sentadillas en pareja: como lo indica su nombre, es hacer las sentadillas con nuestra pareja y la forma de hacerlo es colocando espalda contra espalda, luego tienen que bajar y subir juntos. Este ejercicio puede ser complicado al principio por la diferencia de ritmo, pero con esfuerzo se puede llegar a una coordinación ideal.

Estocadas: para este ejercicio tienen que ponerse uno frente al otro, se toman de las manos y la pierna de uno de ustedes se lleva hacia adelante, la pareja deberá llevar su pierna hacia atrás y flexionarla, luego repartir esto con las piernas contrarias.

Estas rutinas de ejercicios si bien simples funcionan como forma de iniciar un nuevo espacio para compartir dentro de la pareja. Por otro lado nos ayuda a escapar de la vida sedentaria que llevamos actualmente y si podemos escapar con la persona que queremos mucho mejor.

¿Pareja sana y estable cómo es su intimidad?

La intimidad es una de las palabras que más expresa lo que es una pareja, es esta un término que engloba muchas cosas dentro de una relación. La intimidad está asociada al amor porque tiene una estrecha relación con eso. Generalmente, dicha palabra se asocia solo al contexto sexual, y si bien, no está mal, significa mucho más que eso.

Si buscamos en términos generales qué significa, se puede decir que hace referencia a la interioridad de una persona y con qué profundidad se conoce su vida en todos los aspectos, sus sentimientos, pensamientos y hasta la parte física, así que comprendiendo esto, Las relaciones sexuales son parte de la intimidad, pero está va más allá.

¿Qué es la intimidad en una pareja?

Si se refiere al interior más profundo y resguardado de las personas, se puede decir que en pareja corresponde a ese conocimiento amplio y sin dudas que se tiene sobre esa otra persona, cómo piensa, siente, actúa, responde, su vida laboral, familiar, académica, profesional y más. También se trata de saber hasta de sus manías, gustos, preferencias, secretos y por supuesto, conocer también cada parte de su cuerpo, su olor, mirada, caminar, y mucho más.

Otros aspectos como la complicidad y la convivencia también pueden representar intimidad y dos palabras que están totalmente vinculadas a la intimidad, son la confianza mutua que una pareja se tiene para decir que hay intimidad y la compenetración entre ellos, ese engranaje.

Estos son signos de una pareja con buena intimidad

  • Se comunican todo y de forma asertiva
  • Confían plenamente el uno en el otro
  • Conocen muy bien cada aspecto de sus vidas
  • Identifican entre ellos sus emociones, sentimientos y reacciones
  • Conocen sus vidas en todos los sentidos, laboral, familiar, profesional y académica
  • Mantienen una conexión sexual
  • Son capaces de captar las simples señales del otro
  • Conocen sus gustos, manías y hábitos
  • Se conectan con un beso, abrazo, mirada o cualquier gesto
  • Hay tranquilidad y seguridad mutua
  • Se aman, respetan, apoyan, comprenden y son cómplices
  • Congenian de forma acorde y satisfactoria

¿Qué razones provocan la falta de intimidad?

Son diversos los factores que pueden interferir negativamente en la pareja y generar un rompimiento en la intimidad. Los más comunes son:

  • La monotonía
  • El cansancio por diversos motivos
  • Los problemas dentro de la relación
  • La responsabilidad de los hijos

¿Cómo procurar la intimidad como pareja?

En algunos casos, simplemente dejó de existir la intimidad por falta de amor, si este es el motivo, no hay nada que se pueda hacer; ya que el amor es el principio de toda relación. Sin embargo, si ha menguado por factores internos o externos, aún hay posibilidades de rescatarla, y para ello, hay que trabajar sobre los signos anteriormente mencionados que representan una pareja con una intimidad saludable.

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Poder en parejas ¿Cuestión de luchas?

La misma sociedad ha establecido patrones y definido caminos donde nos ha conducido a vivir hasta cierto punto bajo una competencia constante frente a todo, en lo laboral, académico, familiar y hasta sentimental, como lo son las luchas de poderes en parejas.

Si bien la competencia puede ofrecer muchas cosas buenas, cuando no se percibe ni se transmite de forma positiva, se convierte en un aspecto negativo. En el mejor de los casos, las competencias nos llevan a superarnos y luchar por aquellas cosas que se quieren lograr; esta es una forma de crecer de forma individual y de hacer crecer la organización para la cual trabajamos o destacarnos en cualquier área de la vida.

Sin embargo, cuando se aborda la competencia desde lo negativo, esta se puede convertir en envidia, egoísmo y buscar sobresalir y crecer, pero a costas de perjudicar al contrincante, o al que se considera de esa forma, aun cuando puede no serlo y ser solo una idea.

¿Qué es la lucha de poder en parejas?

Entendemos la lucha de poder en las parejas como la agrupación de las fuerzas internas de cada uno, pero no hacia lo positivo, sino que en estos casos sobresale el egocentrismo y la necesidad de imponerse sobre el otro como el más fuerte, el que más logra o tiene.

Cuando esta situación se manifiesta en una pareja, generalmente, esas ansias de poder no les permiten darse cuenta que están compitiendo entre ellos y se están lastimando, porque, usualmente, si no es una competencia sana, se perjudican. En otros casos, lo hacen como por instinto y no reconocen que están fallando en eso.

Las luchas de poder no son buenas

Ambos miembros de la pareja tienen ideas, metas pensamientos y creencias diferentes, eso no está mal, para estar juntos no necesitan ser iguales, entendiendo también que no hay personas idénticas. No hay que intentar imponerse sobre el otro y querer llevar el control, eso no es una relación; una pareja está para apoyarse, ayudarse, comprenderse y crecer juntos, no para pretender ser más que el otro u opacarlo, eso no sería amor.

Identifica si luchas por poder con tu pareja

Hay formas de evaluarse y darse cuenta si se están teniendo comportamientos anormales dentro de la relación, pero para eso, hay que tener la intención de reflexionar sobre sí mismo.

  • Afirmar que siempre tienes la razón
  • Estar seguro de que eres la perfección
  • Siempre buscar tus propios intereses
  • Idealizar a la pareja perfecta

Consejos para evitar la lucha de poder en pareja

  • No ver la relación como una guerra o competencia
  • Trabajar el ego propio
  • Aprender a ceder
  • Establecer límites
  • Comunicarse asertivamente
  • Desmontar esos patrones inadecuados sobre que la mujer es menos y el hombre más.
  • Saber también decir que no
  • Dejar a un lado la agresividad y el drama también

Si están juntos es para apoyarse, impulsarse motivarse y contribuir con el crecimiento del otro, si egoísmos ni envidias; entendiendo que esa es la persona que se ama y a la cual se le desea lo mejor.

Conflictos en pareja ¿Evitarlos o afrontarlos?

Construir una relación no es sencillo,existen los conflictos en pareja, sin embargo, aun con sus altas y bajas, si se ama a esa otra persona, el proceso de aprender juntos y convivir se hace placentero y satisfactorio. No hay nada perfecto dentro de una relación sentimental, todas las parejas transitan por momentos complicados y circunstancias que los desequilibran.

Con esto hay que tener especial cuidado; ya que, partiendo del hecho de que si consigo mismos no estamos bien, no lo estaremos con el entorno; lo mismo pasa con la pareja. Si hay algún factor que nos altera de manera individual, el resto de los vínculos se pueden ver afectados, en especial, la relación de pareja.

¿Qué pasa con los conflictos en pareja?

Estos siempre existirán, y no se trata de que no sucedan, sino de cómo se hace frente a ellos sin lastimarse a sí mismos, ni al otro y tampoco perjudicar la relación. Si se trata de que hubo un incidente laboral o familiar que nos ocasionó un momento de rabia, hay que hacer todo lo posible por separarlo del resto de las áreas de la vida. No es que no se pueda compartir y hablar con el compañero, sino que este no tiene responsabilidad en el hecho, por tanto, pagarla con esa persona, es injusto y nada adecuado.

Ahora, si el conflicto surgió entre ustedes mismos, está bien, es válido que haya ciertos desacuerdos y puntos de vista distintos, hay que recordar y mantener siempre presente que cada uno es diferente y como tal, actúan, aun cuando muchas otras cosas los unen y en otras coinciden.

Evitar o no los conflictos en pareja

Si surgió un problema, dejarlo pasar es un error grave. Una de las cosas fundamentales en una relación, es la comunicación, esta es esencial, en el momento en el cual comienza a fallar, se tiene el riego de que el vínculo se vaya deteriorando paulatinamente hasta que ya no se pueda salvar. Callarse las cosas solo hace que se vayan acumulando hasta el punto en que cualquier cosa, por más mínima, se convierte en un detonante y se explota con todas aquellas cosas que en su momento no se dijeron, quedaron inconclusas y sin aclarar.

Ante cualquier conflicto, lo mejor que pueden hacer siempre es hacerle frente juntos, conversarlo, aclararlo y cada uno colocar su disposición para encontrar la solución a la dificultad que los estanca como pareja. Esto es algo que les beneficia; ya que no se enfocan en el problema, sino en la salida al mismo, además, lo hacen de la mejor forma. Ahora, lo que, si perjudica grandemente la relación, es atender esos conflictos bajo un marco de irrespeto, gritos y maltratos de toda índole; estos casos, son dañinos, no solo para el nexo, sino para cada uno de manera individual.

Atiende los conflictos con tu pareja

Siempre que haya amor y respeto, este último que es tan importante, se podrá buscar y hallar soluciones para esos conflictos de los cuales ninguna pareja está exenta. Ciertas cosas que deben considerar a la hora de hablar con la pareja sobre una dificultad, son:

  • Comunicarse con respeto y tranquilidad
  • No abordar con quejas, sino con proactividad, es decir, con una propuesta o solución
  • Escuchar atentamente al otro
  • Usar voz firme, pero no levantar la voz
  • Dejar el uso de grocerias dentro de la relación.
  • Evitar por todos los medios la agresión física.
  • No maltratar mentalmente ni emocionalmente
  • Pensar siempre antes de hablar
  • No permitir que la molestia envuelva
  • Serenarse antes de hablar con la pareja
  • Abrirse a propuestas por parte del otro
  • No ir a hablar con predisposiciones

¿Se puede reavivar la pasión en una pareja?

Si hay amor, respeto, valor e interés, todo será posible en una relación de pareja, inclusive, reavivar la pasión abandonada o pérdida, además, de la intimidad y ese contacto físico y sentimental que tan fundamental es para toda pareja.

Es muy común que en las relaciones de pareja duraderas y con años de convivencia, el contacto físico, la intimidad, el deseo y todas esas cosas, vayan menguando, lo que puede ser normal que suceda, sin embargo, si aún hay sentimientos entre ambos, es muy posible que logren despertar de nuevo esa pasión.

Es entendible y conocido que hay muchos factores en la vida que pueden interferir de forma negativa en la intimidad, sin embargo, es la misma pareja la que permite que otros elementos se inmiscuyan en la vida sexual y los afecte. Se sabe que la agitada cotidianidad, los hijos, las responsabilidades, el trabajo, las preocupaciones y problemas pueden hacer más complicado los encuentros sexuales, sin embargo, si hay interés, siempre habrá tiempo. Además, será divertido ese reto de regalarse el tiempo para ello.

¿Qué pasa con la sexualidad al pasar del tiempo?

Al principio de toda relación, el enamoramiento es el mayor motivo y motor, este es como un impulso que nos lleva a amar y a desear a esa otra persona. No obstante, ese sentimiento no es perdurable, al cabo de máximo 2 años, se transforma, ya no es tan excitante ni impulsivo, sin embargo, si está, pero hay que estar conscientes de que la rutina, monotonía y todo el entorno puede influir para que esa conexión descienda, sin embargo, es muy posible reavivarla, pero para ello, ambos deben quererlo y colocar su voluntad y compromiso en ello.

Consejos para reavivar la pasión en pareja

Viajar: Esto siempre ayudará; ya que es un momento a solas para que se dediquen el tiempo de forma recíproca y en un lugar fuera del contexto cotidiano.

Disfrutar de películas: Este es un momento para que ambos disfruten de la compañía mutua.

Recuerda momentos agradables del pasado: Despierta esa sensación de enamoramiento recordando en la práctica momentos del pasado. Por ejemplo, el lugar del primer beso, la primera cita o donde hayan vivido una maravillosa experiencia.

Haz contacto visual: Hay detalles que parecen pequeños, pero tienen gran significado y poder para despertar la pasión, y uno de ellos es el contacto visual, todas esas palabras y deseos que se pueden transmitir con tan solo una mirada.

Alerta a las fechas importantes: Si bien no necesitan un día específico para compartir y vivir momentos especiales, es importante que recuerden y celebren las fechas significativas.

Exprésate: Hay muchas maneras creativas de despertar el deseo en tu pareja, ya sea a través de frases de pasión, una pequeña nota, un mensaje de texto y muchas otras formas, que pueden ser diferentes y divertidas.

Deshazte del estrés con el contacto físico: Hay veces que el contacto piel a piel con tu pareja, ayuda a liberar estrés, sentir tranquilidad, alivio y bienestar.