¿La privacidad en la pareja se acaba con los hijos?

La llegada de un hijo siempre trae cambios, pero esto no tiene que ser motivo para que desaparezca la privacidad en la pareja. La rutina se va a modificar, así como la vida en general, pero no se puede perder la intimidad.  

Es imposible no sentirse afectado en la pareja cuando llega un hijo, el tiempo que antes era de dos ahora tiene un nuevo integrante que en un primer momento absorbe toda la atención, además de implicar nuevas responsabilidades.

Tips para mantener la privacidad en pareja

Conversar: a veces la rutina nos consume y llegamos muy cansado al hogar, o estamos todo el día cuidando al nuevo integrante y solo queremos dormir. Es importante tomarse unos minutos en la noche o en las mañanas para preguntar a nuestra pareja como se siente y hablar sobre temas personales o gustos en común fuera de las conversaciones rutinarias.

Mantenerse romántico: dejar al niño en casa de los abuelos o algún tío, y hacer una escapada a algún sitio como la playa, un hotel, la montaña o si el presupuesto es un poco más ajustado comparar los ingredientes para una cena romántica.

No acabar la vida sexual: después de tener un hijo, algunas parejas bajan su intensidad sexual. Eso puede crear ciertos temores e inseguridades con respecto a cómo se siente nuestra pareja. El sexo es importante además es un acto que ayuda a mantener la privacidad en la pareja.

Cuidar el aspecto personal: a veces la rutina hace que nos descuidemos y demos por sentado que la otra persona nos ama y siempre va a estar. Algo que reaviva la intimidad en pareja es arreglarse para verse, tener pequeños detalles para que la pareja no se debilite.

Un hijo es una bendición y una gran responsabilidad, pero no podemos dejar que eso acabe con la privacidad en la pareja, porque el amor y la intimidad dentro de la pareja también hay que cultivarla.

¿Qué hacer ante una pareja controladora?

Pareciera normal que preocuparse y sobreproteger más de la cuenta a la pareja. A simple vista, una pareja controladora puede confundirse con alguien amoroso, pero, a decir verdad, esa obsesiva idea de pretender controlar todo en la relación no es para nada una señal de amor.

Las personas que buscan tener el control en la relación están más preocupadas acerca del tener poder o de protegerse ellos mismos, antes pretender amar a su pareja, lo cual crea una convivencia poco sana.

Tener una pareja controladora no es algo sencillo, esto puede afectar mucho una relación si no se aprende a manejar a tiempo. Pero, ¿cómo controlar esta situación?

Evitar el confrontamiento

Por lo general, la controladora siempre querrá tener la razón y apelará a cualquier recurso para salirse con la suya. No necesitan argumentos valederos, siempre buscarán de imponerse a como dé lugar.

Desarmarlo y no atacarlo

La sobriedad y la calma es una buena estrategia para demostrarle al controlador que no está en lo cierto. De alguna manera, esto permite desarmarlo, sin necesidad de discutir o llegar a malos términos. Si bien siempre se puede intentar hacer que el otro recapacite a través del dialogo.

Control y firmeza

Una persona controladora buscará siempre reprochar la actitud, la opinión, y la forma de actuar de las otras personas. Por eso, es importante mantenerse firme. No dejarse menospreciar, pero tampoco provocarles. Es imprescindible el control y la firmeza.

Determinar si es necesaria la ayuda profesional

Las personas controladoras pueden sufrir de un trastorno de personalidad (posiblemente un trastorno narcisista de la personalidad o un trastorno de personalidad antisocial) que se origina a partir de experiencias en la infancia o a principios de la adultez que no han podido resolver con claridad.

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Relación de pareja saludable ¿cuáles son sus señales?

Para poder mantener una relación de pareja saludable con una vida sostenible, estable y empática.

Ciertamente cada pareja tiene una manera de comunicarse, darse afecto y apoyarse. Algunas desarrollan su propio lenguaje, otras aprenden en el trayecto a descubrirse,  y existen también aquellas que desde el principio se conectan de forma mágica haciendo de su relación de pareja saludable.

Pero, ¿cómo saber si una relación es sana? A continuación, algunas señales o indicadores directos que expresan de alguna u otra manera que se está ante una pareja saludable.

Buena comunicación

La comunicación siempre será un indicador imprescindible en toda pareja. Las relaciones saludables, hablan de sus problemas sin tener que recurrir a los gritos, se escuchan el uno al otro y respetan sus diferentes puntos de vista, aceptando que no siempre se puede tener la razón, por lo cual pueden adaptarse y pueden cambiar su forma de pensar.

Respeto mutuo

Cuando una pareja piensa lo mismo sobre alguna situación, probablemente uno de los dos esté cediendo su criterio. Por eso, cuando existe respeto mutuo, se valoran puntos de vista, creencias, cultura y los límites de la otra persona, además de que se tratan mutuamente de manera cariñosa.

Trasmiten confianza

Así como una relación toxica manifiesta sus conflictos, una pareja saludable expresa confianza y seguridad. Confían el uno en el otro sin ningún problema, demuestran que son dignos de dicha confianza mediante sus acciones, y  no solo sus palabras.

Dedican tiempo de calidad

Así como en todas las cosas importantes de la vida, la dedicación y el cuidado son claves para mantener esos lazos que se tiene con la pareja. Esto es primordial, por ello, cuando una pareja cuida su relación, se nota que a cada momento comparten cuenta, y conceden el valor correspondiente.

Conservan un buen sentido del humor

La risa es un ingrediente imprescindible en la vida en pareja saludable, las parejas que ríen juntos a menudo tienen en común una conexión entre ellos con la que no todas las parejas cuentan.

Disfrutan de su propio espacio

Aprenden a disfrutar tiempo separados sin que eso sea la razón de un problema. Ya sea a solas o con distintos amigos, como individuos, saben que son diferentes y que existen intereses que no comparten mutuamente, lo cual respetan, entendiendo que también necesitan tener partes de su vida separadas para mantener saludable la relación.

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Matrimonios de larga duración y su vida sexual

Cuando las relaciones de pareja inician, una de las cosas que es más significativa, es la intimidad, puesto que el contacto sexual genera incertidumbre, suspenso y se tienen muchas expectativas con respecto a eso, y una vez que ya se estableció, representa un placer estar con esa persona que se quiere, pero ¿qué sucede cuando la relación es larga?

Muchos afirman que su pareja va perdiendo el interés sexual con el pasar del tiempo, la rutina, la monotonía, la costumbre y cuando llegan los hijos, en ocasiones estos también son una excusa para justificar la falta de intimidad. Generalmente, se dice que las parejas después de cierto tiempo comienzan a verse con otros ojos, y no con los de la pasión y la conexión intima. Todo esto puede pasar, como puede que no, no todos los matrimonios se desarrollan de la misma manera.

Posibles causas de la falta de intimidad en la pareja

Existen muchos factores que intervienen negativamente sobre la vida sexual de las parejas, provocando que ese aspecto de la relación se vaya decayendo, hasta el punto de dejarlo en el abandono.

  • Falta de interés
  • Paternidad
  • Pérdida de la pasión
  • Cansancio diario
  • Falta de comunicación

Sin embargo, hay que considerar que la percepción de la sexualidad también varía en función de las condiciones de salud y de la edad, por ejemplo, la vida íntima de una pareja de 27 no es la misma a la de una de 60, así que, de acuerdo a la edad de ambos, también será la intimidad en el matrimonio, esto debido a la evolución natural de la sexualidad. Así que los matrimonios con falta de sexualidad pueden ser por diversas causas, como el proceso normal del envejecimiento, falta de conexión, variación en la percepción del sexo, ritmo de vida, entre otros.

Retomar la sexualidad en el matrimonio

Nuevos aires: Habitualmente, en el matrimonio hay muchas actividades compartidas, como el hogar, los hijos, el trabajo, entre otros. Así que deben tratar de hacer cosas nuevas juntos.

Contacto con la pareja: Durante el ajetreado día, es necesario detenerse a compartir con la pareja y a establecer contacto, tanto sentimental como sexual y comunicacional. Todo esto ayudará a fortalecer la relación.

Experimentar: Si ya hay confianza y muchos años de compartir una vida juntos, no debería haber pena entre ustedes. Así que intenten experimentar cosas nuevas en su intimidad. Esto es parte de promover una vida sexual activa y placentera, lo que conlleva a mejorar el vínculo.