Matrimonio sin hijos, cuando uno de los dos no lo desea

Tomar el paso del matrimonio es siempre complejo, pero que pasa cuando uno de los dos desea el matrimonio sin hijos. Podemos descartar, si bien es importante, los motivos físicos o biológicos para este comportamiento.

Otros factores que podemos tomar en cuenta es el tiempo, es decir el momento en el cual se plantea traer al mundo a un nuevo ser, tal vez uno de los dos no considera que sea un buen momento para hacerlo y prefieran un matrimonio sin hijos.

Otros factores

Desempeño laboral: si bien un hijo es una gran alegría, es innegable que necesita su tiempo y un espacio. Y si alguno de los dos no siente que sea el momento ya que su carrera profesional necesita por ahora tener un papel central se debe entender.

Inexperiencia: el miedo también puede ser un factor más importante a la hora de no querer tener un hijo. No saber cómo comportarse, o cómo actuar frente a situaciones que se saben inciertas.

Antes de cualquiera de las opciones, es necesario que dentro del matrimonio se tenga una buena y sana comunicación, que este tema no sea un punto de quiebre, sino un punto de unión. Un hijo es no solo una gran alegría, sino también, una gran responsabilidad y ambos deben estar preparados para afrontarla.

Llegar a un acuerdo dentro de la relación y respetarlos, esperar el momento adecuado para dar la vida o tal vez ir ejercitando la responsabilidad de la pareja de otras maneras como con la crianza de una mascota. Esto para inyectar seguridad en la relación y la confianza.

Reiteramos que lo primordial dentro de todo es la comunicación, dejar en claro los puntos de vista y respetar los otros serán el pilar para la crianza del hijo de ambos, ya que si se quiebran solo lograrán tener una relación poco saludable.

¿Un matrimonio a distancia puede funcionar?

La respuesta es sí, un matrimonio a distancia sí puede funcionar. Siempre y cuando el amor sea el pilar fundamental dentro de la relación. Sabemos que va a ser complicado y va a necesitar que ambas partes pongan todas las ganas para mantener la relación.

 Las razones para que un matrimonio se separe pueden ser varias, algún trabajo nuevo, o tal vez una necesidad familiar. Lo importante es siempre tener seguridad en la otra persona. A continuación, algunos consejos para los matrimonios a distancia.

Tips para la distancia

Comunicación: las nuevas tecnologías nos permiten hoy mucho más que antes mantenernos comunicados, lo que antes representaba meses en una carta hoy son segundo en un mensaje de alguna red social o un correo electrónico.

Mantener una constante comunicación es importante y más aun que sea efectiva, la distancia no es impedimento para no ser parte de la rutina.

Crear nuevos hábitos: tal vez comer juntos a través de la video llamada o alguna foto de buenos días o buenas noches. Crear hábitos que refuercen la convivencia a la distancia, estos logran crear una sensación de compañía.

Dar espacios: aunque queramos siempre estar comunicados con nuestra pareja, a veces es necesario entender que no puede hablar o no quiere hacerlo. Si bien en persona es fácil conocer los silencios, debemos aprender a comprender los silencios de la distancia.

Un matrimonio a distancia es complicado de mantener, pero no imposible. Siempre es importante entender a quién está lejos, porque ambos están a la misma distancia. Además de hacer siempre todo lo posible para verse, así sea una vez al mes o al trimestre, la piel también es importante dentro de la pareja.

El amor y la comunicación deben de ser los pilares para hacer que la distancia sea menos dolorosa dentro del matrimonio, la adaptación que viene luego de la separación siempre se hará más fácil mientras más hable la pareja.

Terapia de pareja ¿Cuándo es necesario acudir?

Asumir que las cosas no van bien en la pareja no es algo sencillo; pero es justo en esos momentos en los que es necesaria la ayuda de una terapia de pareja.

Muchas personas tienen un concepto errado sobre lo que significa acudir a un especialista cuando las cosas no van bien en la relación.

Pero resulta que la terapia de pareja es una de las ofertas de la intervención psicológica más útiles para resolver cualquier conflicto. 

Pero, ¿cuáles son los síntomas que indican qué es el momento de buscar ayuda?

A continuación, algunas indicaciones para saber cuándo hay que acudir a una terapia de pareja. 

Poca comunicación 

Aunque parezca reiterativo, en toda relación la comunicación juega un papel fundamental. Un fallo en esta área puede ser el punto de inflexión en una ruptura. Por eso, asistir a las sesiones de terapia de pareja a tiempo, puede servir para introducir la relación en nuevas dinámicas en las que la expresión directa y honesta de los puntos de vista de cada uno tenga un espacio reservado.

Escasa armonía en la intimidad 

Cuando en la intimidad no se pueden resolver las diferencias, es necesario buscar ayuda. Cuando disminuyen los gestos, las caricias y el interés sexual por la otra persona es un indicador de un problema, que debe ser atendido preferiblemente en una terapia de pareja. 

Crisis del momento 

Muchas veces un escenario puntual puede convertirse en un gran problema. Esta crisis puede ser provocada, entre otras razones, por un despido del trabajo o la muerte de un ser querido. En estos casos, la terapia de pareja puede ser de gran utilidad para hacer que esta experiencia dolorosa no se extienda también al ámbito privado de la relación.

Falta de acuerdos en los planes 

Cuando se hace cada vez más complicado hacer planes a futuro, organizar actividades juntos o hay muy poco acuerdo en puntos de vistas, existe un problema que atender. 

Por eso, cuando esto está sucediendo, a terapia de pareja puede ofrecer un espacio en el que cada parte de la relación encontrará nuevas herramientas para expresar expectativas que antes no sabía cómo expresar, y también se dispondrá del contexto adecuado para establecer una conversación honesta y transparente. 

Atentos a estos frecuentes motivos de divorcio

Generalmente, el día de la boda es maravilloso, mágico y especial, todo lo opuesto a la mayoría de los divorcios, y es que cuando una pareja se da el “si” en lo que menos piensan es en el rompimiento, pero este no es un hecho imposible. Ninguna pareja está exenta de experimentar el fin de la relación.

La verdad es que, si se siente amor por la pareja y se quiere mantener el matrimonio, si es importante pensar en qué motivos provocarían una ruptura; ya que así se puede estar atenta a las señales para evitarlas.

¿Por qué es complejo un matrimonio?

La vida en pareja no es del todo fácil porque se trata de que dos personas diferentes combinen sus vidas y caminen por una misma línea,aun cuando ambos pueden tener ciertos gustos e intereses distintos, sí, porque no se trata de conseguir a alguien igual, puede ser diferente, pero si logran engranar, entonces tienen la posibilidad de compartir una vida feliz, claro,esto acompañado de otros factores, como respeto, comprensión, ayuda, entre otros.

Causas más comunes de divorcio

Los matrimonios pueden terminar por muchos motivos, no obstante, los más frecuentes son:

Falta de comunicación: La comunicación es una necesidad básica de todo ser humano. Si en un matrimonio no hay comunicación,no hay entendimiento, y, por tanto, aparecen los conflictos que terminan rompiendo el vínculo.

Infidelidad y celos: Si bien todos podemos sentir celos, claro a un nivel bajo y controlado; el problema está cuando estos tienen base, y es una infidelidad. Cuando una de las partes es infiel hace que se pierda el amor, la confianza, el respeto, el compromiso, entre muchas otras cosas.

Costumbre y aburrimiento: La monotonía mata las relaciones, eso es fijo, y es lo que lleva al aburrimiento, al punto de que se ve a la pareja como una persona más y no se sienten esas ganas de besar,abrazar, conversar y más. Por eso, hay que mantenerse en constante movimiento y experimentar nuevas cosas.

Falta de intimidad: El sexo es parte importante de toda relación. Es una conexión con la pareja que fortalece el vínculo, genera placer, amor, satisfacción, entre muchas cosas más. Así que cuando llega la monotonía y la costumbre matando la pasión, el riesgo de ruptura se hace mayor.

Abuso: Cualquier tipo de abuso es razón suficiente para un divorcio. Ninguna persona tiene que tolerar maltrato, ni físico,psicológico o emocional. Así que hay que aprender a respetar y valorar al otro.

Problemas económicos: Cuando la falta de dinero se hace presente, eso conlleva a problemas en el hogar, con los hijos y de estabilidad financiera, todo eso puede conducir al divorcio.

Las expectativas no se cumplen: Al iniciar una vida en pareja no se puede visualizar una relación perfecta y todo maravilloso, esa no es una idea real. Por eso, quienes se ilusionan de esa manera terminan decepcionándose por su propia responsabilidad, y al final, no quieren continuar con el matrimonio.

Si quieren que su matrimonio funcione y perdure,tienen que considerar que motivos los haría desestabilizarse, de esa manera pueden evitarlos. Además, tienen que considerar aplicar hábitos de las parejas saludables y buscar ayuda cuando la necesiten.