Matrimonio sin hijos, cuando uno de los dos no lo desea

Tomar el paso del matrimonio es siempre complejo, pero que pasa cuando uno de los dos desea el matrimonio sin hijos. Podemos descartar, si bien es importante, los motivos físicos o biológicos para este comportamiento.

Otros factores que podemos tomar en cuenta es el tiempo, es decir el momento en el cual se plantea traer al mundo a un nuevo ser, tal vez uno de los dos no considera que sea un buen momento para hacerlo y prefieran un matrimonio sin hijos.

Otros factores

Desempeño laboral: si bien un hijo es una gran alegría, es innegable que necesita su tiempo y un espacio. Y si alguno de los dos no siente que sea el momento ya que su carrera profesional necesita por ahora tener un papel central se debe entender.

Inexperiencia: el miedo también puede ser un factor más importante a la hora de no querer tener un hijo. No saber cómo comportarse, o cómo actuar frente a situaciones que se saben inciertas.

Antes de cualquiera de las opciones, es necesario que dentro del matrimonio se tenga una buena y sana comunicación, que este tema no sea un punto de quiebre, sino un punto de unión. Un hijo es no solo una gran alegría, sino también, una gran responsabilidad y ambos deben estar preparados para afrontarla.

Llegar a un acuerdo dentro de la relación y respetarlos, esperar el momento adecuado para dar la vida o tal vez ir ejercitando la responsabilidad de la pareja de otras maneras como con la crianza de una mascota. Esto para inyectar seguridad en la relación y la confianza.

Reiteramos que lo primordial dentro de todo es la comunicación, dejar en claro los puntos de vista y respetar los otros serán el pilar para la crianza del hijo de ambos, ya que si se quiebran solo lograrán tener una relación poco saludable.

5 hábitos de parejas felices

La felicidad en la pareja puede depender de muchos factores, pero algunos de ellos podemos crearlos. Las parejas felices crean hábitos de convivencia y los practican constantemente para asegurar la felicidad.

Los hábitos en la pareja son necesarios, ayudan a mantener la relación sana. Un hábito se crea con la constante repetición, aunque algunas veces no queramos.

Algunos hábitos

  1. Mensajes de buenos días/noches: un mensaje o una llamada al principio del día para desear un buen día y dejarle saber a la otra persona que estamos con ella en todo momento; o una llamada al final de la noche para enterarnos de como fue el día de nuestra pareja. Esto ayuda a reafirmar la confianza y la cercanía.
  2. Buscar actividades comunes: tener actividades que puedan hacer un común y ambos disfruten al máximo. Actividades como deportes extremos, correr o bien algunas más calmadas como ir al cine, o compartir un buen libro en pareja.
  3. Buscar lo bueno en el otro: a veces puede suceder que estemos molestos o disgustados con nuestra pareja y empecemos a enumerar una lista de sus defectos, y siempre vamos a encontrar varios. Si bien esto es fácil, las parejas felices hacen eso con las virtudes de sus acompañantes, siempre intentan ver el lado positivo y todo lo bueno que les aporta.
  4. Sentirse orgulloso: de la mano con el hábito anterior, hacer público con amistades y personas que conozcamos las actividades en que nuestra pareja se destaca es importante, demuestra lo orgulloso que nos sentimos con el o ella.
  5. Contacto físico: estar agarrados de las manos, los abrazos, los besos, las caricias, todo eso es importante dentro de una relación, ayuda a estar cerca, a sentirse seguro. Además, en público demuestra una relación sana.

Siempre debemos tener presente que lo más importante en toda relación es la comunicación, estar interesados en los sentimientos del otro y poder decir los nuestros de manera libre. Una pareja con una buena comunicación es una pareja feliz.